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¿Qué es el Pensamiento Sistémico?

Pensamiento Sistémico

El éxito no es tal, si no lo es en el todo.

Es un modo de pensamiento que contempla el todo y sus partes, así como las conexiones entre éstas.

Estudia el todo para comprender las partes.

El pensamiento sistémico va mas allá de lo que se muestra como un incidente aislado, para llegar a comprensiones más profundas de los sucesos.

Es un medio de reconocer las relaciones que existen entre los sucesos y las partes que los protagonizan, permitiéndonos mayor conciencia para comprenderlos y capacidad para poder influir o interactuar con ellos.

Pasar por alto el funcionamiento sistémico de las cosas, implica realizar actuaciones atrevidas cuanto menos y faltas de precisión.

Al no atender las cosas como parte de un conjunto global, lo hacemos como si existieran por sí solas, sin tener en cuenta que nada ha surgido sin la intervención de otras partes, y todo el sistema que las sostiene con sus procesos previos.

 

¿Por qué el pensamiento sistémico?

Nos han enseñado a pensar de manera lógica desde alguna lógica; a comprender desde el análisis, descomponiendo los sucesos en partes para luego volver a unirlas (Sintesis).

En algunos casos esto funciona, pero no cuando intentamos aplicarlo de forma indiscriminada en los sistemas. Manejar sistemas es algo más complicado, y no funcionan las lógicas lineales simples.

Las personas, los acontecimientos, no son tan fáciles de predecir o de resolver, como ecuaciones matemáticas. Se escapan a las soluciones rápidas o escuetas.

La razón por la que el pensamiento habitual resulta insuficiente para manejar sistemas, es porque es un modelo que tiende a atender secuencias simples de causas y efectos, -limitadas en el tiempo y los factores de modo lineal- sin percibir otros modelos transicionales o en bucle más certeros, donde se contemplan combinaciones de factores que se influyen mutuamente.

No atender que cada desenlace o proceso que se efectúa, no es algo aislado, sino que interactúa con el resto del cosmos, nos aboca a una MICROVISIÓN y en ocasiones al fracaso.

Por lo tanto, cuanto más contemplemos nuestras actuaciones desde lo global, más precisas serán. No podemos olvidar que estamos inmersos dentro de un inmenso sistema que es la Tierra y el cosmos, y que del modo que sea, lo que hagamos nos afectará.

No hay éxito en lo que hagamos, si no hay éxito para el sistema al que pertenecemos

 

Aplicaciones

Todo está conectado y todo interactúa.

La aparición de la Viagra, a miles de kilometros del hábitat de los rinocerontes, ha permitido la recuperación de su población. No porque los rinocerontes padecieran impotencia, sino porque ahora ya no los matan para usar sus cuernos como afrodisiaco.

¿Para qué sirve y en qué se aplica?

Se aplican para alcanzar más precisión en nuestras actuaciones con la persona, la familia, los hijos, la pareja, las finanzas, la economía, las organizaciones, las empresas -con sus cadenas de producción o gestión- e incluso a las naciones, al medio ambiente, los ecosistemas...

Sirve para ejercer una influencia más certera y precisa en nuestra vida. Permite descubrir patrones que se repiten en los acontecimientos. La persona puede controlar mejor su salud, su trabajo, su situación económica, sus relaciones...Es útil para realizar previsiones y prepararse hacia el futuro.Proporciona métodos eficaces y mejores estrategias para afrontar los problemas.

No hay tal triunfo si no se da en todos los niveles del sistema.

 

No sirve únicamente para resolver los problemas,

también para modificar el pensamiento que los origina. Sirve para evitar o reducir considerablemente el esfuerzo bruto o permanente ante los problemas.

No se trata de empujar para mover las cosas sino más bien averiguar y eliminar lo que impide que se muevan. Cuando has eliminado lo que impide el movimiento todo fluye suave y fácilmente.

El pensamiento sistémico es una buena base para ampliar el razonamiento claro, la buena comunicación y nuestro punto de vista.

Lo obvio a veces no es tan obvio,

ni los criterios mayoritarios son siempre los acertados. Desde diversas perspectivas se accede a una percepción más amplia y precisa, que nos permite saber con más exactitud qué, cómo y por qué ocurre algo y cómo podemos planificar nuestras actuaciones a más largo plazo.

El pensamiento sistémico permite disponer más ampliamente del potencial de los individuos. Por ejemplo, hay una tendencia a la culpabilización de los individuos, cuando algo no va bien. La culpa está mal enfocada porque en realidad las personas hacen lo mejor que pueden las cosas, siendo las propiedades del sistema –no el esfuerzo de las personas, ya que el esfuerzo no es sostenible en el tiempo- las que establecen las bases para los resultados.

Para ejercer alguna influencia en un sistema, hay que conocer su estructura. El pensamiento sistémico es un instrumento fundamental para guiarse uno mismo y dirigir a otros con eficacia.

En el mundo empresarial sirve para comprender la complejidad de los procesos, cadenas productivas... y descubrir la forma para mejorarlos. Sirve para crear y dirigir equipos, que al fin y al cabo funcionan como sistemas...